Avereina
Cuenta
la leyenda que nació en invierno, entre las ramas de un abeto. Ave blanca, pura
, nívea , creció abrigada por un trino deslumbrante. Cuando los hechiceros de
la corte la descubrieron , en seguida pensaron en el futuro del reino.
Eligieron
la jaula más bella , y prepararon la
emboscada para atrapar su libertad, lanzando eternamente un conjuro que
descubriera su corazón humano.
Elegida
para reinar en el amor, creció rodeada de oro y joyas, pero aún así
anhelaba su libertad y cada noche huía al bosque investida del rosario
de cristal, invocando al cielo en sus ruegos se iluminaba cada cuenta y una a
una las estrellas respondían destellantes en su luz.
Al
amanecer, regresaba a su trono taciturna, en el avance pausado de su blanco tul
sobre la preciosa jaula. Prisión que la raptó y se hizo carne en su alma. Alma
donde anidan los sueños de todo un pueblo como una mágica arboleda.
Desde
entonces, el oráculo que alberga las preguntas de sus los fieles, se transforma
bajo sus pies, cada mañana cuando Avereina lo cubre con su mando , cierra los
ojos abraza sus cuentas y en medio de un dulce canto revela al reino todas las
respuestas.
Magali
Fernández Soto